· Reconocer al alumno como parte esencial y razón de ser de nuestra práctica docente. Implica para el docente desarrollar una actitud en la que reconozca al alumno como el beneficiario final de su tarea. Ello requiere un esfuerzo para lograr que cada alumno se involucre en su aprendizaje. Esto ayuda al docente entender cómo aprenden sus alumnos, lo que le da la pauta para crear, adaptar o utilizar actividades didácticas y recursos que le ayuden a incentivar sus alumnos de tal modo que podrán aprender activamente.
|
· Identificar la existencia y el valor del aprendizaje informal. Esto implica para el docente entender el hecho de que no solamente se aprende en la escuela, sino por el contrario que los alumnos pueden aprender utilizando distintas fuentes de información para profundizar sus conocimientos y al mismo tiempo satisfacer sus necesidades e intereses personales. Por lo que debe alentar búsquedas en la red para incorporar los resultados al aula y enriquecer el proceso de enseñanza.
|
· Entender la evaluación como un proceso relacionado con la planeación. En este sentido, la evaluación debe verse como parte fundamental de la planeación, con miras -por parte de docentes y directivos- de organizar la enseñanza a partir de cómo los alumnos aprenden y cómo progresan en los aprendizajes esperados
|
domingo, 15 de julio de 2018
actividad 9
ACTIVIDAD 9
viernes, 13 de julio de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

